En los últimos tiempos, la cafeína ha empezado a situarse en la diana de los alimentos prohibidos, relacionándola con el envejecimiento cutáneo. Gurús de la estética, como el dermatólogo de los famosos Nicholas Perricone, recomiendan sustituir el café por té verde. Ricardo Ruiz, dermatólogo de la Clínica Dermatológica Internacional, en Madrid, lo desmonta: No hay ni un solo estudio que demuestre que la cafeína sea mala para la piel. De hecho, tiene gran cantidad de antioxidantes tipo fenoles, más que el té verde. En cambio, sí hay estudios que sugieren que la cafeína aumenta la esperanza de vida en relación a la enfermedad coronaria y el ictus”.

Otra investigación del Instituto Dermopático de la Inmaculada, en Roma, apunta a la hipótesis (aún preliminar) de que la cafeína puede jugar un papel muy positivo en la prevención del melanoma.